Una jornada llena de color, risas y música se vivió este viernes 4 de septiembre en San Bernardo. Familias, jardines infantiles, organizaciones locales y la Municipalidad de San Bernardo se reunieron para celebrar el Mes de la Niñez en una activación territorial que transformó la plaza de la intersección entre Balmaceda y Santa Mercedes en un gran escenario de juego y encuentro.
La actividad fue parte del proyecto Nuestra Balmaceda, iniciativa impulsada por Barrio Próximo y Parque Jardín Sacramental que busca revitalizar y transformar este eje histórico en un espacio público de calidad, más seguro e integrador para la comunidad local.

Un trabajo en red pensado para las infancias
La celebración fue el resultado de una amplia articulación territorial impulsada junto al Jardín Sacramental Balmaceda y las organizaciones del sector. Durante la mañana, las familias y los niños y niñas de los jardines infantiles Nuevo San Bernardo, Tierra de Niños y Niñas y Tierra de Ángeles pudieron recorrer diversos rincones diseñados para su entretenimiento y aprendizaje, con zonas para jugar y pintar.
Asimismo, la jornada contó con un fuerte pilar de orientación gracias a la participación de la Oficina Local de la Niñez (OLN), el CESFAM El Manzano y Fonoinfancia, cuyos equipos desplegaron sus servicios e información para las familias.
A este esfuerzo en red se sumó el respaldo de la Municipalidad de San Bernardo a través de su gestión territorial, la presencia preventiva de Seguridad Ciudadana y una actividad ambiental liderada por el Departamento de Reciclaje de la DIMAO, donde grandes y chicos aprendieron sobre la gestión de residuos para su reciclaje.
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Música, derechos y sueños colectivos
El hito central de la jornada estuvo a cargo de la Compañía Volantín con su concierto teatral “La Plaza de los Sueños”. A través de ritmos latinoamericanos y nacionales como cuecas, cumbias y chachachá, el show hizo cantar y bailar a todos los asistentes, promoviendo una reflexión sobre los derechos fundamentales de la niñez a jugar, expresarse y desarrollarse en entornos seguros y acogedores.
Con esta activación, Nuestra Balmaceda suma un nuevo hito en su camino por devolverle el espacio público a las personas, reafirmando que cuando las instituciones, las organizaciones y los vecinos trabajan en equipo, la ciudad se transforma en un lugar más amigable para crecer.


